desde 1969, cuando el hombre llego por primera vez a la Luna, inicio una carrera espacial, que simplemente ayudo a entender y estudiar el comportamiento del ser humano fuera de la Atmósfera, terrestre, existen muchos mitos que si realmente el hombre llego a la luna o no, lo que si es cierto que la evolución de los vuelos espaciales han aumentado en las últimas décadas, la pregunta que hoy nos referimos que si realmente ¿valió la pena el regreso del hombre a la Luna?, cuando en el camino vemos que sondas espaciales han llegado mas lejos como Marte y Jupiter, donde ya se tienen estudios fotografías e información, que nos ayudan a entender mas del comportamiento en el espacio.

El pasado 10 de abril de 2026, mientras la cápsula Orion de la misión Artemis II de la NASA caía en las aguas del Océano Pacífico, cerrando un viaje histórico de diez días que llevó a cuatro seres humanos más lejos en el espacio de lo que jamás habíamos llegado, yo estaba lidiando con problemas mucho más cotidianos. Desde aquí en Quetzaltenango, mientras configuraba una transmisión y ajustaba el lente de 18-60mm de mi cámara Lumix S5, escuchaba de fondo la algarabía de los controles de misión, en mi cabeza pensaba que con un simple objetivo y cámara iba a poder ver algo que me reflejara el regreso del Artemis II.
Uno no puede evitar pensar, mientras lidia con el tráfico cotidiano, evalúa el estado de los puentes locales o cruza los dedos para que el internet de Starlink en el techo aguante la lluvia: ¿realmente vale la pena gastar miles de millones de dólares en volver a la Luna? ¿Es esto un beneficio real para la humanidad o simplemente otra carrera espacial alimentada por el ego de las superpotencias?, a diario se escuchan en las noticias que potencias como Japón o China envían misiones por encima de nuestro planeta, y nosotros en Guatemala no emocionamos cuando apenas pudimos lanzar nuestro primer y único satélite Quetzal-1 desarrollado por la Universidad del Valle de Guatemala y que hasta hoy saber si realmente esta en funcionamiento o ha servido en algo.

al final vemos como este tipo de historias lo único que quiere dar a conocer es el poderío político que tienen una nación. según extraigo literalmente de la fuente en internet «La historia nos ha enseñado que el histórico programa Apolo fue un hijo directo de la Guerra Fría. Hoy, según coinciden analistas internacionales y reportes de instituciones como el Center for Strategic and International Studies (CSIS), estamos inmersos en una «Guerra Fría 2.0» en el espacio, esta vez protagonizada por Estados Unidos y China. La prisa de la NASA por establecer una base lunar con el programa Artemis —preparando ya los aterrizajes de Artemis III y IV para los próximos años— responde en gran medida al avance de la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) impulsada por Beijing. Es una competencia geopolítica por la hegemonía, el orgullo nacional y los futuros recursos lunares. Visto así, para el ciudadano de a pie, puede parecer un multimillonario «juego de tronos» a 380,000 kilómetros de distancia».
Sin embargo, reducir esta inmensa hazaña a un simple concurso de clavar banderas sería un grave error de miopía. La respuesta a si esta inversión «ayuda a la humanidad» la tenemos, literalmente, en nuestras manos todos los días. y lo que causa duda y gracia entorno a todo esto es ver como dos naciones como «EEUU e IRAN» no pueden arreglar sus diferencias, queremos salir del planeta a buscar ¿QUE?
Como alguien inmerso en el mundo de la comunicación, lo veo a diario. La cámara con la que grabo las calles utiliza un sensor de imagen CMOS, una tecnología que fue miniaturizada e inventada originalmente por la NASA en los años 90 para sus sondas interplanetarias. Cuando usamos redes satelitales o protocolos avanzados de transmisión de video para que la información fluya sin cortes, estamos aprovechando la tecnología de telecomunicaciones que es hija directa de la exploración orbital. La misma agencia espacial publica anualmente su revista NASA Spinoff, donde documenta cómo la investigación espacial ha derivado en miles de tecnologías comerciales que usamos hoy en día: desde mejoras críticas en los sistemas de purificación de agua en zonas rurales, hasta avances en tomografías médicas y el diseño de extremidades artificiales. El presupuesto de la NASA no se empaca en una maleta y se deja en la Luna; se invierte en la Tierra, financiando a ingenieros, universidades y técnicos para que resuelvan problemas extremos que, con el tiempo, nos facilitan la vida a todos. aunque cabe destacar que también me motiva el conocer porque un tipo de cámara es utilizada para este tipo de trabajo como la Nikon que específicamente, viajo con la tripulación pero adicionalmente viajo un nuevo modelo solo para conocer su desempeño para futuras misiones.

Además del hardware, hay un valor científico incalculable en la perspectiva que ganamos. Durante una de las conferencias de prensa de Artemis II, el pasado 3 de abril de 2026, la NASA compartió imágenes tomadas por el comandante Reid Wiseman desde la ventana de la nave Orion. Mostraban a nuestro planeta retroiluminado, revelando las auroras boreales en la oscuridad del espacio. Cuando ves eso, o cuando dependemos de satélites meteorológicos de última generación (también fruto de la carrera espacial) para monitorear anomalías climáticas o vigilar la actividad de nuestro volcán Santiaguito para prevenir desastres, entiendes que ir al espacio es, irónicamente, la mejor herramienta que tenemos para entender y proteger la Tierra, pero muchas veces nos preguntamos ¿que pasa con el fondo de mar que nunca lo hemos estudiado? y que posiblemente allí también encontramos respuestas a muchas preguntas que tenemos, porque sumergido en ese fondo deben de existir otro tipos de vida que aun no conocemos, y que nos vuelve a confundir porque cuando el mundo estaba más incrédulo, Los Estados Unidos desclasifica documentos que tienen relación con los ovnis, ¿pero no existen más países que también han viajado al espacio exterior?

Finalmente, está el factor que nos inspira, algo que no se puede medir en dólares. Como padre de familia, a menudo me pregunto ¿qué tipo de futuro y qué ejemplos le estamos dejando a nuestros hijos?. Vivimos en un mundo saturado de noticias sobre crisis, conflictos y divisiones. Pero misiones como Artemis II nos recuerdan de lo que es capaz el ser humano cuando la ciencia y la cooperación internacional (la misión incluyó a un astronauta canadiense) se unen por un objetivo común, y porque no unir todas las fuerzas para alcanzar un objetivo real y no solo ilusiones vagas que podamos tener por alcanzar otro planeta, donde el beneficio no será para la humanidad o simplemente se quedará clasificado en un país y realmente nos quedamos en las mismas y ¿si valió la pena regresar a la luna?

A modo de conclusión para mi trabajo de redacción II sí, el reciente vuelo de la NASA y los que están por venir son parte de una nueva carrera espacial estratégica. Mentiríamos si dijéramos lo contrario. Pero, como una persona común que camina por la calle tratando de salir adelante y darle sentido a este mundo caótico, creo firmemente que la inversión lo vale. Las invenciones que democratizan la información, la infraestructura tecnológica que hoy damos por sentada y la inspiración que se siembra en las nuevas generaciones son dividendos reales y tangibles. Fuimos al espacio por competencia política, pero lo que trajimos de vuelta es un progreso del que todos, en cualquier rincón de este pequeño punto azul, somos herederos, pero que sin duda lo que más ganan son aquellos que estudian la física cuántica y esos cerebros que tienen la ilución de hacer un proyecto de esa magnitud que al final, lo que se proyectaron salió como querían porque el vuelo de Artemis II, se realizo tal y como lo pensaron, llego en los días que se habían trazado y eso significa que lo poco o mucho que conocemos y aplicamos ha servido para el avance la ciencia, y aunque mañana no vamos a salir corriendo a otro planeta, si tenemos un noción real que es lo que como humanos podemos llegar a lograr, pero realmente que queremos lograr y para que nos va servir lo que logremos.
mientras tanto seguiré viendo al cielo, seguiré tomando mi cámara y lente para ver si capto aunque sea una ilusión y finalmente si viajan o no al espacio seguiré maravillándome con las fotos que publican donde podemos ver como son otros planetas o por lo menos tener la noción de como podría ser otro lugar fuera de nuestro planeta llamado tierra,

ver despegue del Artemis II
